España se presentó en los Juegos mientras se discutía si era más o menos favorita que Brasil. Pero comenzó a rodar el balón y la pelota puso a la Selección en su sitio. Y su sitio está fuera de la competición. Dos derrotas contra Japón y Honduras, dos golpes duros y merecidos. Nada que objetar a los triunfos rivales y todo por reprochar a la selección española, que sólo en la última media hora, cuando todo parecía perdido, estuvo a la altura del reto y de las expectativas generadas por su presencia en los Juegos.

